He callado mis sentimientos por ti tanto tiempo que empiezo a creer que es lo correcto. Nunca poder decirte que eres todo lo que pienso es como ocultarte todo de mí. Me conoces tan bien y aún así no pareces notar lo que siento, te conozco tan bien que se que es porque lo oculto perfecto. ¿Alguna vez los ecos de mi corazón gritando por el tuyo van a alcanzarte? Parece que lo único que siempre se ha interpuesto entre decirte lo que siento es mi voz, porque jamás podrá pronunciar una declaración, no importa que tan terco el corazón sea, nunca lo diré. No es que me sienta aterrada de decirte cuanto te aprecio, es más bien temor porque todo ocurra de manera desenfrenada. No poder parar y terminar más rápido de lo que empezó. Ser joven e inexperta en el amor puede tener que ver, pero más que eso es la duda que alberga mi cabeza: ¿es real lo que sientes? puede que la respuesta sea afirmativa en la mayoría de los casos, pero los sentimientos cambia...
El futuro es inquietante siempre, aterrador de vez en cuando y alguna que otra vez esperanzador. Suele sentirse tan lejos y tan cerca, parece que llega rápido y apresurado pero en verdad lo hace a paso lento y tranquilo. De cualquier forma el futuro es parte del pasado y del presente y está aquí aun estando tan lejos. Algunas veces parece que marcamos el futuro como un momento exacto que comienza desde donde nuestros planes se han terminado o se han perdido, pero la línea entre presente y futuro es tan abstracta que la verdad es que lo vivimos a cada instante y no nos damos cuenta hasta que pasó a ser pasado. Hoy me enfrento al futuro, lo hice ayer y quizá no me di cuenta, pero lo hago hoy y siento que consume energía que aún no gané. Quizá lo haré mañana y me quedaré sin nada, o quizá lo hare y habré ganado una batalla. En cualquier caso el futuro aguarda en cada minuto y en cada lugar y provoca tantas cosas que es genuinamente abrumador.
¿No les pasa que están cansados de intentar, aunque a su vez sienten que intentan mediocremente? Es como si en el fondo supieras que no te esfuerzas lo suficiente y así deseas tirarlo todo por la borda. Hay días en los que la fusión de ambos sentimientos te deja en una clase de limbo en donde solo haces las cosas sin pensar en nada, solamente porque debes y no porque te interese. Yo estoy en ese limbo mínimo una vez a la semana, entre mis problemas emocionales, mi autoestima y la universidad han creado una fórmula para arrastrarme a un punto donde lo único que quiero es dormir eternamente. Hay veces que estar triste sana, pero cuando pierdes la noción de la tristeza y la soledad se convierte en la mejor consejera es cuando empieza a peligrar la estabilidad. En un principio quieres llorar, principalmente por impotencia, te autodestruyes, buscas consuelo y después de eso, cuando no puedes seguir llorando ni aclamando ayuda, quedas en 0's. Nada te importa, so...
Comentarios
Publicar un comentario